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Agustin Ibarrola, grabado xilográfico al linoleo, años 60, Estampa popular de Vizcaya


4 fotos AGUSTIN IBARROLA, GRABADO XILOGRÁFICO AL LINOLEO, AÑOS 60, ESTAMPA POPULAR DE VIZCAYA (Arte - Grabados - Contemporáneos siglo XX)

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    Grabado de Agustín Ibarrola, del grupo Estampa Popular de Vizcaya. Dimensiones de 70x50 cm.  Esta obra sobre las huelgas en la empresa Basconia  se titula "Dos semanas de manifestaciones y huelga de hambre y paros en Basconia"", no lleva fecha, y aunque figura una justificación de tirada, dado que eran ediciones clandestinas no tiene gran fiabilidad. Este grabado titulado a bolígrafo,como era habitual en Estampa Popular, no figura firmado por Ibarrola, si no que lleva una firma a identificar.

     

    Nacimiento de Estampa Popular de Vizcaya

    A finales de 1959 Agustín Ibarrola conoció en París a José Ortega, quien introdujo al artista vasco en el mundo del grabado y le alentó a fundar Estampa Popular de Vizcaya. A su regreso al País Vasco en 1961 Ibarrola intentó reanimar la Asociación Artística Vizcaína e impulsó Es-tampa Popular de Vizcaya, en cuya aventura le acompañaron María Dapena y Dionisio Blanco.

    En realidad, como el mismo Ibarrola señala, “los presupuestos ideológicos” sobre los que se fundamentó Estampa Popular de Vizcaya no eran nuevos ni en su actividad ni en la realidad ar-tística del País Vasco, sino que “venían desarrollándose clara y contundentemente desde 1950”. La diferencia en esta ocasión es que se hizo “a través de los procesos de la obra múltiple del grabado”. Ya en 1954, de hecho, varios artistas e intelectuales como Agustín Ibarrola, María Dapena e Ismael Fidalgo y los poetas Blas de Otero, Sabina de la Cruz, Vidal de Nicolás, Emi-liano Serna o Julián Viejo, realizaron un conjunto de actividades culturales y exposiciones itine-rantes por diferentes pueblos vizcaínos. Generalmente se intentaba que éstas coincidieran con las fiestas populares, pues se pretendía, como ocurriría algunos años después con Estampa Popular de Vizcaya, acercar el arte al pueblo y crear un tejido socio-cultural alejado de los circuitos ofi-ciales controlados por la censura franquista. Esta colaboración entre artistas, poetas y críticos continuó durante la etapa de Estampa Popular gracias al fuerte vínculo que unía a artistas y lite-ratos, entre los que también se encontraban Gabriel Aresti, Gabriel Celaya y Antonio Giménez Pericás.Esta estrecha relación se materializó, por ejemplo, en la implicación de algunos de los citados intelectuales en las actividades de Estampa Popular de Vizcaya, como es el caso de las dos ex-posiciones que el grupo realizó en 1962, antes de que fueran encarcelados la mayoría de sus componentes. La primera de estas exposiciones, que contó además con la participación de José Ortega y Valentín Ruiz Morquecho, se celebró en los bajos del ayuntamiento de San Sebastián entre el 9 y el 23 de marzo. El programa para esa quincena incluyó recitales de poesía y una conferencia a cargo de Giménez Pericás. El catálogo que se publicó para la ocasión contenía poesías de Gabriel Aresti, Sabina de la Cruz y Vidal de Nicolás, así como un ensayo de Antonio Giménez Pericás sobre el tema del realismo.Estos mismos intelectuales, junto a Blas de Otero y Carlos Álvarez, participaron también en la segunda exposición, celebrada en Córdoba durante el mes de mayo de ese mismo año y titu-lada Arte Norte y Sur, cuyo catálogo los presentaba como “poetas de Estampa Popular de Vizca-ya”. Además de los grabadores vascos, expusieron integrantes del Grupo Sevilla, de Estampa Popular de Córdoba y los artistas Cristóbal, Ortega y Serrano. Asimismo, el catálogo de Arte Norte y Sur incluye entre los artistas de Estampa Popular de Vizcaya al pintor Valentín Ruiz Morquecho. Este carácter abierto de colaboración demostraba una evidente realidad de movili-zación y cooperación entre artistas e intelectuales acomunados por el mismo espíritu de lucha...

    En cuanto a Agustín Ibarrola, nacido tam-bién en el seno de una familia obrera, se inició en el arte del grabado con una importante obra pictórica y labor de investigación plástica a sus espaldas. Respecto a las de sus dos compañeros, las tiradas de Ibarrola eran más altas, de 500 ejemplares. Se trata, sin embargo, de un número orientativo, dado que la precariedad de medios y la situación política y social del momento no permitían un control real de las ediciones, máxime tratándose de tiradas tan elevadas. En su caso, el propio autor solía numerar, titular y firmar a bolígrafo las estampas, que ahora pueden hallar-se en diversos museos, bibliotecas o galerías, como el Museo Reina Sofía, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, la Colección UC de Arte Gráfico, la Biblioteca de la Diputación Foral de Bizkaia y librerías anticuarias o galerías de grabado de Bilbao.Sus grabados manifiestan un rico bagaje artístico que, al igual que ocurre en su obra pictóri-ca, aflora en la sapiente construcción de las formas, los volúmenes y el espacio plástico. Los componentes fundamentales de la gramática visual de Ibarrola son las líneas diagonales, siempre audazmente utilizadas para desestabilizar la ortogonalidad de la composición, activar el espacio y estructurar las figuras. Se puede hablar de una abstracción absolutamente personal en la forma de romper con la perspectiva tradicional, dislocándola y desvirtuándola. No existe un punto de fuga, pero el artista es capaz de crear un foco de atención a partir del cual va construyendo y equilibrando el resto de la composición. En esta concepción espacial juega un papel primordial su conocimiento del muralismo mexicano, en especial de Siqueiros, del cual le impresionan los escorzos...

     Los rasgos de la época que se recogen en los grabados de Ibarrola están jalonados de acon-tecimientos de protesta de gran trascendencia en Euskadi. Tal es el caso de la estampa que repre-senta la famosa “Huelga de Bandas” (1966-67), donde la masa de obreros se concentra al pie del Rascacielos Bailén en Bilbao, entonces sede de la Magistratura de Trabajo ; o La Basconia, dedicada a las protestas que tuvieron lugar en Basauri en 1966 por los trabajadores de la Basconia S.A. en contra de las bajas retribuciones salariales. Es esta misma razón de denuncia y testimonio la que lleva a Ibarrola a hablar de “los nuevos Guernicas que hay en Euskadi e introducir en sus grabados citas visuales del Guernica de Picasso

     


elbarcodepapel

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Spain (Cantabria)
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