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CARDERERA Y SOLANO, VALENTÍN (1796-1880) RETRATOS DE LOS MARQUESES DE MALPICA (FERNÁNDEZ DE CÓRDOBA)


48 fotos CARDERERA Y SOLANO, VALENTÍN (1796-1880) RETRATOS DE LOS MARQUESES DE MALPICA (FERNÁNDEZ DE CÓRDOBA) (Arte - Pintura - Pintura al Óleo Moderna siglo XIX)

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    Tanto el “Retrato de la marquesa de Malpica” (fechado y firmado por Valentín Carderera en 1837) como su pareja, el “Retrato del marqués de Malpica” (sin fecha ni firma), poseen una dilatada historia ampliamente conocida desde su creación. Ambos retratos, pintados en 1837, fueron expuestos por primera vez en 1838, en la Exposición de la Academia de Nobles Artes en septiembre-octubre de 1838. En 1836, Carderera ya era a sus 40 años comisionado por el gobierno español para inventariar los monasterios desamortizados de las provincias de Valladolid, Burgos, Palencia y Salamanca. Al año siguiente de la creación de ambos retratos, en 1838, fue nombrado miembro de la Junta del Museo Nacional y del Museo Real de Pintura y Escultura, así como de las Reales Academias de San Fernando y de la Historia.


    Los lienzos pasaron a engrosar la colección Toreno en un momento indeterminado, pero creemos que se produjo este paso por herencia familiar, tras el entronque de ambas líneas sucesorias, que se produjo con la alianza entre Dª María del Carmen Fernández de Córdoba y Alvarez de las Asturias Bohorquez (nieta de la retratada) y D. Francisco de Borja Queipo de Llano y Gayoso de los Cobos, VIII Conde de Toreno. Ambos retratos
    se han documentado ampliamente en la literatura que hace referencia a la obra del célebre oscense. Hemos podido constatar esas menciones entre otras en el Semanario Pintoresco Español, en las cartas entre José de Madrazo y su hijo Federico de ese 21 y 29 de septiembre en torno a la exposición de la Academia (ambos expositores también en ese evento), en la Galería biográfica de artistas españoles del siglo XIX de Manuel Ossorio (tanto en la edición de 1868 como en la de 1888), en el Diario Oficial de avisos de Madrid, en el Catálogo de los objetos que contiene el Museo Provincial de Huesca (en la biografía anexa a cargo de Gabriel Llabrés) de 1905, en la revista La España moderna y en la mayoría de
    enciclopedias especializadas.


    Las pinturas fueron incautadas por la Comisaría General del Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional durante la Guerra Civil, institución encargada mediante una Junta de Incautación por Decreto de 23 de Julio de 1936 de la protección de obras de arte. Posteriormente esta Junta recibió un cambio de denominación, y pasó a llamarse Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Artístico. En el artículo tercero de
    este nuevo Decreto de 1 de Agosto, se decía que la Junta procederá a la incautación o conservación, en nombre del Estado, de todas las obras, muebles o inmuebles, de interés artístico, histórico o bibliográfico, que en razón de las anormales circunstancias presentes ofrezcan, a su
    juicio, peligro de ruina, pérdida o deterioro.


    Los marcos de la obras conservan en su trasera una etiqueta de la Junta de Incautación, que las describe como las obras números 23 y 24 de la colección Toreno (incautadas con el número de inventario 8618 en el caso de la marquesa y el 8619 en el del marqués). Las etiquetas presentan una pequeña inscripción a lápiz: “una señora” y “un general”. Todo el material sobre las incautaciones se conserva actualmente en el Archivo Central del
    Instituto del Patrimonio Histórico Español. El índice del 2º Libro Inventario de Cuadros de registro de las incautaciones de pintura (desde el 1 hasta el 13089), en su página 314, recoge las obras incautadas:


    “-Sala 56. Inventario: 8618. Procedencia: Toreno 23. Materia: lienzo. Dimensiones: 80x55. Asunto: Retrato de señora (media figura). Escuela o autor: Valentín Carderera, 1837. Depósito: San Francisco el Grande (S.F.).”


    “-Sala 56. Inventario: 8619. Procedencia: Toreno 24. Materia: lienzo. Dimensiones: 80x55. Asunto: Retrato de un general (más de media figura). Escuela o autor: Española del XIX. Depósito: San Francisco el Grande (S.F.).”


    La incautación se produce el 10 de abril de 1937 en la calle San Bernardino, 17 (residencia del conde de Toreno); por parte de los funcionarios D. Antonio Bisquert y D. Vidal Arroyo15. Se produce el depósito de las obras en el Paseo de Recoletos, 20 (Museo de Arte Moderno); para ser trasladadas posteriormente a la Real Basílica de San Francisco el Grande de Madrid (donde son registradas en el inventario en la sala 56,
    como veíamos). Desde este emplazamiento, las obras son desplazadas al depósito del Frontón Jai-Alai (cerca de Atocha) ante el recrudecimiento de los bombardeos sobre Madrid.


    Finalizada ya la guerra, el Conde de Toreno solicita su devolución en 28 de Junio de 1939. La devolución de los objetos muebles incautados a Toreno, que se produce gradualmente, se consuma en lo concerniente a los lienzos que nos ocupan (y que habían sido trasladados en último lugar al Depósito del Museo del Prado) el 11 de Abril de 1940. Las fotografías de la devolución (no se hicieron o no se han hallado aún fotografías de la incautación) se encuentran documentadas en la fototeca del Archivo Arbaiza del Instituto del Patrimonio Histórico Español, con los números 12068 (para el Retrato del marqués de Malpica) y 12676 (para el Retrato de la marquesa de Malpica).


    Desde 1940, los retratos siguieron en poder de la familia Toreno hasta su venta a través de la casa de subastas Alcalá de Madrid, en diciembre de 2008. Tras su adquisición, se procedió a practicar un estudio físico-químico del “Retrato de la marquesa de Malpica” encargado a la empresa Arte-Lab S. L., del que se facilitará copia al comprador.

    Los resultados obtenidos son los primeros practicados sobre una obra de Carderera. Fueron tomadas tres micromuestras del lienzo, sobre las que se practicaron diversas técnicas de estudio y análisis. La primera muestra (tomada sobre el azul de la zona superior del lienzo) la conformaban cinco capas. Una primera capa rosada de preparación, de 100 μm, compuesta por albayalde, tierras, yeso y carbonato cálcico; una segunda capa violácea, de 15 μm, de albayalde, tierras, carbón vegetal, bermellón, colorante rojo, carbonato cálcico, azul ultramar y tierra amarilla; una tercera capa blanca de 5 μm, de albayalde, carbonato cálcico y silicatos; una cuarta azul de 15 μm, cuyos materiales incluirían azul ultramar, albayalde, negro de huesos, carbonato cálcico y tierras y una capa final parda, con 20 μm de barniz.


    Respecto a la segunda micromuestra (tomada de una zona verdosa del lateral derecho) también la conforman 5 capas: la primera de ellas, de preparación rosada, de 50 μm, contenía igualmente albayalde, tierras, yeso y carbonato cálcico; la segunda capa, de tonalidad parda (de 10 μm), estaba compuesta por albayalde, tierras, carbón vegetal, bermellón y carbonato cálcico; la tercera de 15 μm, blanquecina-grisácea, contenía
    albayalde, carbón vegetal, carbonato cálcico y silicatos; la cuarta capa, de color verdoso y de 20 μm de espesor está compuesta por azul ultramar, tierra amarilla, bermellón, albayalde, tierras, colorante rojo, carbonato cálcico, negro de huesos y carbón vegetal. La quinta y última capa de la segunda micromuestra era barniz de tonalidad parda y de 20 μm como en la muestra anterior. La tercera micromuestra demostraba que se usó el
    lino como soporte del lienzo.


    En resumen, Carderera utilizó en este lienzo el aceite de lino como aglutinante de las capas de pintura; como pigmentos, los opacos y transparentes del blanco las llevó a cabo con albayalde, silicatos y carbonato cálcico; el azul se ha obtenido con el azul ultramar; el amarillo con tierra amarilla; el anaranjado con tierras; el rojo con bermellón y colorante rojo y el negro con carbón vegetal y negro de huesos. El oscense utilizó barniz de resina cetónica para el acabado final.


    Los pigmentos utilizados por Carderera se conocían en la historiografía sólo parcial e indirectamente por las cartas que intercambiaba con otros pintores contemporáneos. En una epístola de Federico de Madrazo dirigida a Carderera, aquel le solicita a D. Valentín que adquiriese 8 onzas de laca superfina de cochinilla y 12 vejigas de asfalto. En otra carta le manifiestaba que no tiene azul Guimett, ni azul mineral ni cadmium, y le encargó la adquisición de 8 onzas de guimett, unas 6 de cadnium y lo que le pareciese a Carderera del resto. En ninguna misiva Carderera y Federico de Madrazo intercambiaron opiniones sobre la conveniencia de usar uno u otro pigmento, por lo que sería más que razonable suponer que ambos usaban pigmentos semejantes, ya que, además, ambos habían iniciado su formación a cargo de José de Madrazo. Tanta ha podido ser la semejanza entre pigmentos y estilos de estos tres autores, que incluso el Museo del Prado atribuyó erróneamente a José de Madrazo (entre 1944 -fecha del legado- y 1987) una obra de Carderera.

    El marqués de Malpica: heroísmo.
    Pero, ¿quién fue este Fernández de Córboba del retrato? D. Joaquín Fernández de Córdoba Pacheco Téllez-Girón, marqués de Malpica, Mancera, Montalbo, Mirabel y Povar; duque de Arión y conde de Gondomar y Berantevilla; dos veces Grande de España de Primera Clase, nació el 22 de Abril de 1787. Los numerosos títulos que aglutinaba el Marqués, fueron fruto de sendos entronques con las mejores casas nobles españolas.
    Joaquín Fernández de Córdoba fue señor de las villas de Allariz, Milmanda, Pereiro de Aguiar, Vincios, Morgadanes y Peitieiros; Parla, Cubas, Griñón, El Tiemblo, San Martín de Pusa, Santa Ana y Navalmoral y señor de la villa de los Cuartos de Pero Carrillo en Córdoba (Gondomar).
    El Marqués de Malpica fue también patrono único divisero de las ante-iglesias de Zamudio y de Zugasti; escribano mayor de las Reales Rentas de Galicia y Asturias; regidor perpetuo de Valladolid; defensor y guarda mayor de la Santa y General Inquisición; mariscal de campo de los Reales Ejércitos; gentilhombre de cámara del rey Don Fernando VII; caballerizo mayor, montero mayor y ballestero mayor de la reina doña Isabel II y gentilhombre de su cámara; sumiller de corps; jefe superior honorario de palacio y primer comandante general del Real Cuerpo de Alabarderos de S.M. Desempeñó cargos en el Senado como prócer del reino en la legislatura de 1834-1835; siendo senador por Toledo en las legislaturas de 1837-1838 (solicitando la renuncia por incompatibilidad tras el nombramiento de caballerizo mayor de la reina) y nuevamente senador, esta vez con carácter vitalicio, entre 1845 y 1868. Su carrera como militar se inicia pronto, ya que su primer nombramiento (como capitán del regimiento de infantería de su padre) se produce a los seis años. Poco después, en mayo de 1799, se traslada, junto a él, al Regimiento de Infantería de Málaga.
    Tras el fallecimiento de este el 26 de septiembre de 1805, recibió, como primogénito, la posesión del título y las casas de la familia. Casi tres años después, vivió de primera mano los acontecimientos del 2 de mayo en Madrid, protagonizando la única acción bélica documentada, en la que un Grande de España se reveló, aquel día, contra el Ejército francés. Su hoja de servicios detalla esa acción y las posteriores, acaecidas durante la
    guerra: “1808. El 2 de mayo se hallaba en Madrid, y aunque fue sorprendido por los enemigos, logró evadirse y animando el entusiasmo de sus compatriotas y puesto a su cabeza, tuvo la gloria de entorpecer por algún tiempo desde el puente de Toledo los [ilegible] avisos que despachaba Murat a los destacamentos franceses de Carabanchel y Leganés”.  Entendiendo que la resistencia iba a ser imposible, marchó hacia el sur,
    incorporándose al Ejército de Extremadura (donde capitaneó a los Húsares de este ejército y ocasionalmente en el Regimiento de Cazadores de Sevilla). Recibiría por ello en 1816, de manos de Fernando VII, la Cruz de la Fuga de Madrid (una de las insignias pintadas en su retrato), que distinguía a los oficiales y tropas que, abandonando Madrid, se incorporaron al Ejército de Andalucia. Tras su llegada a Extremadura, fue nombrado por la Junta de Badajoz teniente coronel y ayudante de campo del general Antonio de Arce. Se encontró en el sitio y rendición de la plaza de Gelves y cubrió la retirada del puente de Almaraz. En 1809, el marqués de Malpica participó en las acciones de Mesas de Ibor y Miajadas; en las batallas
    de Medellín, Talavera y Ocaña y en la retirada del ejército a Despeñaperros, por lo que la Junta Suprema Central de Gobierno le concedió el ascenso a brigadier (en atención a sus servicios y méritos). Siendo invadida Andalucía se desplazó con el Tercer Ejército a Málaga, Estepona, Campo de Gibraltar y posteriormente a la Isla de León. En 1811, su regimiento fue destinado al Ejército de Extremadura, y allí se distinguió a las órdenes del general Castaños. Permaneció bajo su mando en las movilizaciones a Galicia y Castilla, participando en el sitio de Burgos y en las acciones de Dueñas y Valladolid y en el avance a Vizcaya. Ya en 1813, bajo el mando del general Villavicencio, se le encomendó la toma de Cádiz.
    Solicitó licencia para casarse con Dª Maria Encarnación Álvarez de Bohorques y Chacón en julio de 1814. Poco después, en 1815, por Real Orden de 13 de abril, se le destinó como brigadier efectivo en el Ejército de Castilla la Nueva. Debido a su adhesión a España, y a sus renombradas acciones de guerra, por Real Orden de José Bonaparte le fueron confiscados sus estados y mayorazgos, en favor de su hermano Manuel, en julio
    de 1812; aunque, para algunos autores, ese reconocimiento hacia su hermano Manuel, por parte de José I, pudo deberse, no obstante, a un intento por parte del monarca de llevar a cabo un intento de reestructuración general de la nueva monarquía, y no solo a una medida punitiva hacia el marqués en particular. Pese a que, dos años más tarde, tuvo lugar la ceremonia en la que se cubrió como marqués de Malpica (apadrinado por
    el duque de Abrantes), Fernando VII no lo declaró “purificado” hasta el Real Decreto manuscrito de 18 de agosto de 1826 (aunque no fue hasta la expedición de las Reales Cartas de Sucesión –el 25 de marzo de 1848–, cuando la reposición de sus títulos fue del todo efectiva). En 1844 fue ascendido a mariscal de campo. Tres años después fue nombrado primer comandante general del Real Cuerpo de Alabarderos.


    En cuanto a sus condecoraciones, además de las mencionadas de la Cruz de la Fuga de Madrid, la de la batalla de Talavera y la del Tercer Ejército, obtuvo la de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo (1830), la Gran Cruz de la Real y distinguida Orden de Carlos III (1839), el collar de la Orden del Toisón de Oro (1851) y también la de Caballero de San Jenaro de Nápoles o la Gran Cruz de la Orden Imperial de la Rosa del Brasil.
    Su fidelidad a la monarquía borbónica, que le hizo no prestar juramento a Amadeo de Saboya, le supuso, nuevamente, en 1868, la pérdida de grados y honores militares, e incluso de parte de los bienes de su casa y mayorazgos. El marqués de Malpica falleció en Madrid el 1 de octubre de 1871. Está enterrado en el panteón 77, patio tercero (de San Pedro) del cementerio de San Isidro.

    La marquesa de Malpica: caridad
    María de la Encarnacion Francisca de Asís Bohorques y Chacón nació en Granada el 7 de Abril de 1798. Era hija de Nicolás Mauricio Álvarez de las Asturias Bohorques Guevara Enríquez de Castilla y de María del Carmen Chacón Carrillo de Albornoz Medrano y Jácome de Lienden. En Mercurio de España, se la mencionaba en 1830 como premiada con mención honorífica por S.M. a propuesta de la Junta y se anunciaba la emisión del correspondiente diploma. Perteneció a la Real Orden de Damas Nobles de la Reina Maria Luisa desde el 8 de Julio de 1833. Fue consiliaria del Colegio Nacional de huérfanas de patriotas, creado para facilitar educación y asilo a las hijas de caídos en la defensa de la monarquía de Isabel II. Fue vicepresidenta de la Junta de Damas de Honor y Mérito (unida a la Sociedad Económica de Madrid –o Sociedad Económica Matritense de Amigos del País–). Según las Memorias de la Asociación de Beneficencia Domiciliaria de Madrid (1856 y 1868), citadas ambas obras por María Cruz del Amo del Amo en su Memoria para optar al grado de Doctor “La familia y el trabajo femenino en España durante la segunda mitad del siglo XIX” (2008), la marquesa de Malpica ostentó el cargo de directora del taller de labor de la Asociación de Beneficencia Domiciliaria de Nuestra Señora del Patrocinio de Madrid, y fue también presidenta de las juntas parroquiales de Santa María, San Nicolás y San Salvador.

     

    La marquesa fue también vicepresidenta de la Junta de Damas unida a la Sociedad para Mejorar y Propagar la Educación del Pueblo y presidenta de esta misma tiempo después. Su actividad en la corte fue también dilatada, ya que, por orden de Isabel II, se encargó de la dirección de la educación del príncipe heredero de la Corona, el Príncipe de Asturias, D. Alfonso de Borbón (que accedería al trono en 1875) y sus hermanas, junto al general Álvarez Osorio y al arzobispo de Burgos y tomó parte en numerosos eventos palaciegos.


    Vivió en la calle Procuradores de Madrid y organizó numerosas actividades que sirvieron para que los “pobres de solemnidad” de la capital pudiesen enfrentarse más llevaderamente a su indigencia. La Gaceta de Madrid recogió la intercesión de la marquesa, junto a otras damas, ante el ministro de Fomento, para obtener un local con el fin de efectuar una rifa en este sentido. En El Clamor Público se informó, semanas después, del pago de premios de la rifa efectuada por la marquesa. Un año antes, en 1856, se enfrentó a la fundación de la Casa de Misericordia de Santa Isabel, en la calle de Hortaleza. Tras el fallecimiento de la duquesa de Gor, madre de la marquesa de Malpica y fundadora de la Real Asociación de Beneficencia Domiciliaria en 1845, fue elegida esta, por unanimidad, como vicepresidenta de esta Real Asociación el 28 de febrero de 1860.


    El reciente depósito (en octubre de 2017) del Archivo de los duques de Arión y marqueses de Malpica en el Archivo Histórico de la Nobleza, ha permitido localizar numerosos recibos de las limosnas concedidas por los Malpica a diversas entidades, como la Real Congregación del Santísimo Cristo de la Fe, la Real Asociación de Beneficencia Domiciliaria de Madrid, la Sociedad de Socorro de las Religiosas de Madrid, la Junta Parroquial de Beneficencia de Santa María, entre otras.

    La marquesa de Malpica falleció en Aranjuez el 4 de Mayo de 1863, siendo trasladado su cuerpo al día siguiente a la capital. Su muerte tuvo mucha repercusión en la prensa del momento, y se mencionó incluso en la Gaceta de Madrid. Sus exequias, como habían sido las de su madre, fueron celebradas en la Iglesia Parroquial de Santa María, con arreglo a lo dispuesto en sus últimas voluntades. La ceremonia fue ampliamente descrita
    en Escenas Contemporáneas y también se recogió en la Gaceta de Madrid. Aunque bajo el honor de los Guardias Alabarderos, por expreso deseo de la marquesa toda la ceremonia se celebró en la más absoluta austeridad. Muchos la llamaron, en aquellos momentos, “la madre de los pobres”, calificativo que se había granjeado por su encomiable acción a favor de los desamparados y más humildes de la capital. León Carbonero y Sol, en La Cruz, le dedicó un artículo a su muerte y funerales, que decía:


    “La ilustre hija de la casa de Malpica, era un alma privilegiada, porque siendo grande entre los grandes del mundo, fué humilde entre los humildes que al mundo renuncian; y su humildad, lejos de menoscabar tanta elevacion, era como una luz divina que daba mayores realces á su grandeza”.

     

    Los lienzos fueron depositados y expuestos en el Museo Provincial de Huesca entre 2008 y 2020 (VER ANEXOS FOTOGRÁFICOS).

     

    Cuadro: Altura = 81 cm; Longitud = 64 cm
    Marco: Altura = 101,50 cm; Longitud = 85 cm
    DescripciónRetrato de 3/4 del Marqués de Malpica que se presenta con uniforme militar y sobre él las condecoraciones entre las que destaca la banda de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III.
    Mira a la izquierda del espectador llevando en su mano derecha bastón de mando y a su izquierda, colgadaen la cintura, espada.
    El fondo de la composición es de gran cortinaje recogido a la izquierda de la composición.
    Cuadro: Altura = 81 cm; Longitud = 64 cm
    Marco: Altura = 101,50 cm; Longitud = 85 cm
    DescripciónRetrato de 3/4 de la Marquesa de Malpica. Se presenta sentada y apoyando su brazo izquierdo sobre el plinto de una columna y la mano apoyada en la barbilla. El brazo derecho lo apoya sobre su falda.
    Viste vestido oscuro con mangas hasta el codo y abullonadas y escote de pico que le dejan a la vista los hombros. Tanto el escote como las mangas se rematan con puntillas. Sobre sus hombros estola de piel que cae sobre su falda. El peinado, de media melena con raya en el medio y tirabuzones laterales y en el moño en el que se prende un lazo rojo.
    Como elementos de adorno lleva anillo en su mano izquierda y pulsera en la derecha.

    El fondo de la composición es de un celaje enmarcado a izquierda con unos árboles y a la derecha de la composición columna sobre plinto.

    Los lienzos y sus marcos fueron restaurados por el Gobierno de Aragón antes de ser expuestos al público. Se facilitarán informes de la restauración (VER ANEXOS FOTOGRÁFICOS).

    Sobre los depósitos en Huesca:

    http://ceres.mcu.es/pages/Main?idt=132484&inventary=10146&table=FMUS&museum=MHU

    http://ceres.mcu.es/pages/ResultSearch?txtSimpleSearch=Marquesa%20de%20Malpica&simpleSearch=0&hipertextSearch=1&search=simpleSelection&MuseumsSearch=MHU|&MuseumsRolSearch=4&listaMuseos=[Museo%20de%20Huesca]

    Sobre el autor, recientemente objeto de una exposición temática en la Biblioteca Nacional de España:

    https://www.youtube.com/watch?v=4I3kYWdKQd4

    No se aceptarán ofertas de compra de fuera del territorio nacional. Para compradores de Canarias, Baleares y/o Ceuta y Melilla, consultar previamente forma de entrega. Los lienzos serán entregados por los propietarios, una vez formalizada la venta, en cualquier punto de la península. La venta será comunicada al Estado, ya que la administración puede ejercer el derecho de tanteo sobre las obras. Esta anotación da cumplimiento a los requisitos legales de oferta de venta al Ministerio de Cultura, aunque ninguna de las dos pinturas tiene incoado expediente como BIC.

    Aviso Legal: La presente publicación de las características y precios de este elemento, constituye comunicación permanente a la autoridad en cada caso competente para permitirle el ejercicio de los derechos que la legislación le confiere respecto de la adquisición de los mismos, y al mismo tiempo cumplimiento por parte del propietario de las cargas de comunicación legalmente impuestas.

     

    Bibliografía

    Real Academia de San Fernando de Nobles Artes. Exposición de 1838. Semanario Pintoresco Español. Madrid (m): 28/10/1838, 754.

    Hidalgo Pardos, J. A. Carlos IV y toda su familia, de la colección de Valentín Carderera. Argensola, 120. Huesca (m): I.E.A., 2010, 121-139.

    Comisión de monumentos históricos y artísticos. Catálogo de los objetos que contiene el Museo Provincial de Huesca 1905. 1905. 48.

    Hidalgo Pardos, J. A. Historia de dos retratos de Valentín Carderera: Los marqueses de Malpica, heroísmo y caridad. Los Fernández de Córdoba. Ayuntamiento de Alcalá la Real. Alcalá la Real, 2018, 217-230.


jhidalgo37

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