1729 - BIBLIA - 8ª PLAGA DE EGIPTO - LAS LANGOSTAS - LUYKEN - ENGRAVING - GRAVURE


7 fotos 1729 - BIBLIA - 8ª PLAGA DE EGIPTO - LAS LANGOSTAS - LUYKEN - ENGRAVING - GRAVURE (Arte - Arte Religioso - Grabados)

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    1729 - BIBLIA - 8ª PLAGA DE EGIPTO - LAS LANGOSTAS - LUYKEN - ENGRAVING - GRAVURE

    Precio: 100€

    Con muchos detalles, personas, edificios y animales,

    dimensiones 58x52 cm ; plancha 43,5x34cm.

    El dibujante y grabador: JAN LUYKEN, representación de Exode. X. v. 13 - OCTAVA PLAGA - LAS LANGOSTAS - Edit a F. Houttuyn, Johannes Luyken Inv. et Fecit.. El grabador es uno de los más importantes después de Rembrandt, posee gran claridad y detalle. Publicado por Covens y Mortier.

    Buen Estado para la época - Eighth plague of Egypt. Locusts )/ Huitieme Playe. Les Sauterelles/ Plaag Der Sprinkhaanen -

     

     

    Entonces el Señor dijo a Moisés: Preséntate[a] a Faraón, porque yo he endurecido[b] su corazón y el corazón de sus siervos, para mostrar[c] estas señales mías en medio de ellos[d], 2 y para que cuentes a[e] tu hijo y a tu nieto, cómo me he burlado de los egipcios, y cómo he mostrado[f] mis señales entre ellos, y para que sepáis que yo soy el Señor. 3 Moisés y Aarón fueron a Faraón, y le dijeron: Así dice el Señor, el Dios de los hebreos: “¿Hasta cuándo rehusarás humillarte delante de mí? Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. 4 “Porque si te niegas a dejar ir a mi pueblo, he aquí, mañana traeré langostas a tu territorio. 5 “Y cubrirán la superficie de la tierra, de modo que nadie podrá verla[g]. También comerán el resto de lo que ha escapado, lo que os ha quedado del granizo, y comerán todo árbol que os crece en el campo. 6 “Y llenarán tus casas, las casas de todos tus siervos y las casas de todos los egipcios, algo que ni tus padres ni tus abuelos han visto desde el día que vinieron al mundo[h] hasta hoy.” Y Moisés se volvió y salió de la presencia de[i] Faraón. 7 Y los siervos de Faraón le dijeron: ¿Hasta cuándo este hombre nos será causa de ruina[j]? Deja ir a los hombres para que sirvan al Señor su Dios. ¿No te das cuenta de[k] que Egipto está destruido? 8 Entonces hicieron volver a Moisés y Aarón ante Faraón, y él les dijo: Id, servid al Señor vuestro Dios. ¿Quiénes[l] son los que han de ir? 9 Y Moisés respondió: Iremos con nuestros jóvenes y nuestros ancianos; con nuestros hijos y nuestras hijas; con nuestras ovejas y nuestras vacadas iremos, porque hemos de celebrar[m] una fiesta solemne al Señor. 10 Y él les dijo: ¡Así sea el Señor con vosotros si os dejo ir[n] a vosotros y a vuestros pequeños! Tened cuidado[o] porque tenéis malas intenciones[p]. 11 No será así; id ahora sólo los hombres, y servid al Señor, porque eso es lo que habéis pedido. Y los echaron de la presencia de Faraón. Entonces el Señor dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto, para traer la langosta, a fin de que suba sobre la tierra de Egipto y devore toda planta de la tierra, todo lo que el granizo ha dejado. 13 Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y el Señor hizo soplar un viento del oriente sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y al venir la mañana, el viento del oriente trajo las langostas. 14 Y subieron las langostas sobre toda la tierra de Egipto y se asentaron en todo el territorio de Egipto; y eran muy numerosas[q]. Nunca había habido tantas langostas como entonces, ni las habría después[r]. 15 Porque cubrieron la faz de toda la tierra, y la tierra se oscureció; y se comieron toda planta[s] de la tierra y todo el fruto de los árboles que el granizo había dejado. Así que nada verde quedó en árbol o planta[t] del campo por toda la tierra de Egipto. 16 Entonces Faraón llamó apresuradamente a Moisés y a Aarón, y dijo: He pecado contra el Señor vuestro Dios y contra vosotros. 17 Ahora pues, os ruego que perdonéis mi pecado sólo esta vez, y que roguéis al Señor vuestro Dios, para que quite de mí esta muerte. 18 Y Moisés salió de la presencia de Faraón y oró al Señor. 19 Y el Señor cambió el viento a un viento occidental muy fuerte que se llevó las langostas y las arrojó al mar Rojo[u]; ni una langosta quedó en todo el territorio de Egipto. 20 Pero el Señor endureció[v] el corazón de Faraón, y éste no dejó ir a los hijos de Israel."