Antiguos esquis. usados por J. Esteva Grewe fundador de la escuela de cine de Barcelona


8 fotos ANTIGUOS ESQUIS. USADOS POR J. ESTEVA GREWE FUNDADOR DE LA ESCUELA DE CINE DE BARCELONA (Coleccionismo Deportivo - Material Deportivo - Otros deportes)

Follow
  • Items: 4

    Condition: Normal (with signs of use)


    Aquí tienes unos esquís de madera de 2,10 de largo con sus bastones que miden 1,42.
    Como defecto, que a uno le falta la fijación, vete a saber donde para.
    Mirate las fotos adjuntas para ver más detalles.
     
    La particularitat de estos esquis, y queda reflejado en uno de los bastones así como de la procedencia de ellos, es que su antiguo propietario era ni más ni menos que: Jacinto Esteva Grewe (1936-1985) un director de cine español, fundador de la Escuela de Barcelona.
    Puedes decir esto lo has metido tu, pues no. Hablando con una sirvienta me confirmó que lo havia puesto el. Ahora lo puedes creer o no, yo... lo que me dijeron.
     
    En 1960 dirigió un cortometraje junto a Paolo Brunatto, ‘Notes sur l'émigration’. 
    En 1965 inició su actividad en el sector cinematográfico con la fundación de la productora Filmscontacto, base de la llamada Escuela de Barcelona. En 1967 codirigió con Joaquín Jordá ‘Dante no es únicamente severo’, y cerró su filmografía en 1968 con ‘Después del diluvio’. 
     
    Cuando se contemplan los filmes de Jacinto Esteva es imposible sustraerse a la sensación de que se trata del trabajo de alguien a quien todo le viene pequeño, desde el país hasta el cine. Su formación académica -Exactas, Filosofia y Letras y Arquitectura, especializándose en urbanismo en el Instituto de la Sorbona- era infrecuente entre la gente que se dedica al cine. En 1961 obtuvo un premio en el Festival de Moscú primera piedra de una inquietante carrera en la que volvió a reincidir con el magnífico documental Lejos de los árboles (estrenada en 1970), que tuvo un rodaje largo y accidentado. La Escuela de Barcelona que creó, vivía al margen de cualquier esperanza de rentabilididad. Sus películas las pagaba el Estado y, a cambio, los Durán, Portabella, Esteva, Aranda, Suárez o Jordá intentaban demostrar que el cine podía ser libre como la poesía, que las imágenes debían ser sugerentes, que nada tenía un sentido único y que si algo no podía censurarse eran la imaginación.    

sadurni

(1.873)
España (Barcelona)
Member since: 28/10/2007

  Add to favourites