Las hojas amarillas y doradas giraban al influjo del viento a lo largo de los bancos del río Norden. Una cigüeña volaba rumbo al Sur entre la niebla grisácea de octubre. Mientras seguía el zigzagueante curso del río el remolcador Sirius allá abajo no era isno un punto que se debatía entre las aguas y que después de ofrecer una visión fugaz desaparecía para ser pronto olvidada.