Fue en el año de 1902 cuando se introdujo en el mercado la corredera náutica "TRIDENT", y posteriormente en 1934 se introdujo en el mercado la corredera TRIDENT ELECTRIC con la cual ya era posible de ser leída dentro de un cuarto bajo techo y a resguardo desde un camarote protegido de las inclemencias del tiempo y de las olas cuando rompían contra el casco del buque mojando la cubierta y a los marineros, y sin tiempo de demora entre la toma de distancia y la medición en la carta náutica especialmente en tiempos de niebla. Y lo mejor de todo también de noche...
El navegante , ya no tenía que abandonar su puesto en el puente de mando cuando
trabajaba con sus cálculo para ir a la popa del barco y leer en la corredera la
distancia recorrida para hacer la estimación de su posicionamiento.
Esta corredera que funcionaba hasta con velocidades de 25 nudos fue una revolución en
su tiempo llegando a ser muy popular en los grandes buques oceánicos, especialmente por poder ser usada en las noches oscuras con niebla y en mares duras, llegando a ser estandardiza en los años 20`s y hasta los 70`s.
Abordo del Titanic (Hundido en medio del Atlántico en 1912 se usaba esta misma corredera)
Trident pero no la Trident electric que aquí ahora os presentamos más técnica y perfeccionada, así como más moderna.
Diseñada para aguantar las condiciones más duras de la Mar, y con unos rodamientos que
trabajaban en aceites solidificados.
En buques donde no había un generador al alcance se podía usar también esta corredera con un set de baterías.
Dentro de la corredera existe un contacto eléctrico que transmite cada décima parte de
milla, produciendo en el recibidor del puente de mando las pulsaciones correspondientes a la distancia recorrida, Este recibidor es el reloj grande de 7 pulgadas de ancho construido en latón con puerta de cristal con bisagra y cerrojo de uso junto a la corredera, de 8 pulgadas de ancho, y con un registro de hasta 1000 millas, otro registro de hasta 100 millas y un tercero registro de hasta 10 millas., en este reloj se registraba en el puente de mando la distancia recorrida por el buque, que era la misma distancia que mostraba la corredera. Este contacto es muy uniforme y no es alterado por ninguna vibración violenta del buque.
La cantidad de corriente requerida para operar la corredera es de 0`1 Amperes, y
su resistencia interna es sólo de 40 ohms, aunque se le puede aplicar sobre el
circuito una mayor resistencia, para presiones sobre 10 voltios.
El volante de hierro pintado de negro era el volante o barra de inercia, que era intercalado entre la corredera y el pescado de bronce , pues bien este volante pintado de negro, tiene como objeto compensar las alteraciones momentáneas en la marcha regular. En las correderas el movimiento de la linea debido a su larga longitud de más de 60 metros, llega a ser espasmódico y desigual moviéndose a tirones e incrementando la fricción y así también aumentando la vibración; para evitar este movimiento espasmódico la rueda de gobierno se inventó y se introdujo en este tipo de correderas "Trident" "Comodore""Neptune" y los diferentes modelos de "Cherub, Cherub MK II y MK III"
También en los años cincuentas se usó una linea forrada de cable de cobre para combatir los ataques de tiburones al Cherub o pescado de latón, que se lo comían por su movimiento como de pescado, pero posteriormente se desaconsejó el uso de este tipo de cuerda forrada de cobre por ser esta linea inflexible y dar unas mediciones incorrectas.
Que avance para la navegación esta corredera, y que regalo para los marineros, un hombre sólo, sentado, seco y desde su mesa de trabajo, tomando café caliente y por la noche, desde el puente de mando, hacía tantas mediciones de distancia recorrida, con muchísima más precisión que 3 hombres juntos mojándose en cubierta, y sólo de día, y es que ya no os acordáis de la corredera de barquilla usada tantos y tantos siglos antes, mucho antes que Cristopher Colombus descubriera las Américas?
Aquí os refresco vuestra memoria y también os he adjuntado una foto para que apreciéis el esfuerzo que conllevaba esa operación, la última de las fotos con 3 marineros ingleses cuando todavía tenían que realizar esta operación un montón de veces - ensayo y error- ensayo y error- otra vez y aun así con grandes errores en el cálculo
A medida que la navegación fue dejando menos margen al error, fue pertinente confiar en un instrumento la medición, que hasta ese momento calculaba el piloto según su experiencia. El más antiguo que se conoce fue la denominada corredora holandesa, por emplearse ampliamente entre los marinos de esa nacionalidad. Este procedimiento se desarrolló dando lugar a la corredera de barquilla. Su utilización se generalizó en el último cuarto del siglo XVII,
aunque no todos los marinos se hallaban convencidos de su eficacia. Al margen
de los errores propios del método, por la existencia de la corriente, el efecto
del arrastre de la barquilla o la forma de medir la longitud de la cuerda los resultados pudieran no ser los correctos.
La corredera es un instrumento náutico de gran importancia para la navegación, a pesar de su sencillez.
Fue descrita por primera vez en 1574 por William Bourne, matemático inglés y escritor de
temas navales. Esta herramienta servía para medir la velocidad de la nave en el
agua en nudos, unidad establecida y conservada desde entonces. La corredera
española o corredera de barquilla consistía en una tablilla de madera con forma
triangular o de semejanza a una barca lastrada con plomo en su borde inferior
para que flotase vertical en el agua. La corredera anglosajona tenía dos lados
rectos y el lado inferior curvo de modo que asemejaba un sector circular. En lo
restante su funcionamiento y uso eran similares. Se sujetaba en las tres
esquinas de una cuña de madera por tres cordeles agrupados a cierta distancia y
unidos al cordel de la corredera. Este se enrollaba en un carretel de tal modo
que se podía retener de forma que girara libremente.
Para utilizar este instrumento un hombre manejaba la corredera y otro el reloj de arena o ampolleta. Así, el de la corredera la lanzaba por la popa dejándola correr hasta que se estabilizara en el agua, para luego cantar cada marca de nudo que pasara por su mano, en tanto el hombre del reloj de arena lo invertía y el tiempo comenzaba a correr según el de la corredera contaba nudos. Cuando bajaba toda la arena del reloj, el del cordel lo agarraba para medir la fracción de nudo pasada.
La duración de la ampolleta era de medio minuto más o menos; entonces una hora tiene 120 medios minutos. A intervalos regulares se hacían nudos espaciados, de manera que 120 de esos intervalos constituyesen una milla náutica (1852 m). El número de nudos largados durante el intervalo de tiempo señalado por el reloj de arena daba la velocidad de millas por horas. De esa suerte, el nudo se convirtió en una unidad de velocidad. Los nudos estaban espaciados 15,43 m. (50 pies).
Espero no haber sido muy insistente en mi manuscrito, pero personalmente soy un enamorado de este aparato científico hoy en desuso pero siempre romántico.
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