Abanico antiguo de estilo isabelino, caracterizado por su intrincado varillaje de nácar tallado y detalles pintados a mano.
Materiales: Varillas de nácar (madre perla) y país (la parte superior) probablemente de seda o algodón pintado con escenas paisajísticas o galantes.
Diseño: Suele presentar motivos artísticos detallados y a veces detalles en oro líquido o plata.
Uso histórico: Históricamente utilizado tanto para refrescarse como una herramienta de comunicación no verbal o símbolo de distinción social en España desde el siglo XVI.