Albarelo con decoración polícroma en una sola cara, amarillo-ocre, azul, negro y verde, motivo principal fitomorfo.
Como motivo principal, la cartela como una zona delimitada en color amarillento-ocre, donde aparece en latín el nombre del producto almacenado, que a su vez está enmarcada en la parte inferior por dos ramas cruzadas con hojas y en la superior por una cinta azul configurando un lazo. En la zona superior del cuerpo, rama ondulada que alterna frutos en su parte inferior y grupos de tres hojas en la superior y en la inferior sucesión de pares de líneas onduladas que se juntan en sus extremos creando una cenefa.
Marcas de torno.
Producción catalana del tercer cuarto del siglo XVIII, perteneciente a la serie de "Bañolas", última serie policroma catalana, de clara influencia de las series decorativas de flores naturalistas de la segunda etapa de Alcora (1.749-1.798), en particular la "de la pintura del ramito", imitada en Cataluña en el taller de un ceramista alcoreño instalado en Barcelona y casado con la hija de un alfarero de Bañolas, quien dio el nombre a la serie.
La decoración policroma casi siempre vegetal de gran sencillez e ingenuidad, no exenta de cierta elegancia, realizada habitualmente en una sola cara, recuerda por su factura y motivos a las series de azulejos de oficios.
Lo más logrado de esta serie son los botes de farmacia o albarelos, que llevan el nombre del producto almacenado y una guirnalda vegetal simple que lo enmarca, y aunque en un principio mantienen la forma clásica de éstos, posteriormente pasarán a imitar las producciones francesas, forma de copa con tapa.
La decoración catalana polícroma arranca a principio del siglo XVI, con las series en azul con toques de amarillo y verde, vinculándose a mediados del siglo XVI a temas y motivos que entran por contacto directo con Italia, dando paso a decoraciones a todo color de gusto renacentista, donde las orlas adquieren un mayor protagonismo, buscando el lucimiento en los dibujos con una indudable intención decorativa, más que por una calidad técnica, a su vez prepara los motivos barrocos que aparecerán a lo largo del siglo XVIII, debiendo competir duramente primero con producciones francesas y posteriormente con las de otros alfares españoles y principalmente con las de Alcora , en aquel momento principal centro productor de cerámica de calidad y gusto refinado.
La ornamentación muestra sea cual sea su época, rasgos típicos que la hacen característica, esquematismo marcado y una sobria disposición que les confieren un aire primitivo y popular.
Procedencia:
Cataluña.
Serie:
Bañolas.
Epoca:
1.775-1.800.
Medidas aproximadas:
Alto 26,1-26,5cm., Diámetro 12,0-12,1cm., Base 10,3-10,4cm., Boca 11,1-11,2cm.
Estado de conservación:
Buen estado de conservación, bordes desgastados por el paso del tiempo, un piquete en la base, no presenta pelos ni ninguna restauración.
Bibliografía:
PLATS I POTS DE CERAMICA CATALANA SEGLES XV AL XVIII.
Autor: Jordi Llorens Solanilla.
Editado: Barcelona.
1.977.
ISBN: 84-400-3290-0.
Página 178.