Azulejos cerámicos cuadrados decorados con escena figurativa en tonos azules sobre fondo claro, característico de la tradición de la azulejería decorativa española. La composición muestra una escena popular con personajes y elementos ornamentales que evocan motivos tradicionales utilizados en la cerámica decorativa entre finales del siglo XIX y principios del XX.
El diseño está enmarcado por una cenefa decorativa que delimita la escena central, recurso frecuente en la producción de azulejos destinados a composiciones murales o paneles decorativos. La decoración se realiza mediante pintura sobre cerámica cubierta posteriormente con esmalte vítreo, lo que proporciona brillo y durabilidad a los motivos.
Este tipo de azulejos se utilizaba originalmente para revestimientos arquitectónicos, paneles decorativos o elementos ornamentales en interiores domésticos. Con el paso del tiempo, muchos ejemplares se han conservado como piezas decorativas independientes o integrados en composiciones enmarcadas.