Se trata de un cofre de gran tamaño realizado en madera maciza, concebido como mueble de almacenaje doméstico. Este tipo de arcas se utilizaban tradicionalmente para guardar ropa, textiles, documentos o ajuar.
La pieza presenta una estructura robusta y sobria, con tapa superior abatible que permite acceder al interior. El diseño incorpora elementos decorativos inspirados en el lenguaje barroco, visibles en las columnas laterales torneadas y en las patas talladas de gran presencia escultórica.
El frente está presidido por una placa de cerradura ornamentada de metal repujado, acompañada de llave con borla decorativa. Este tipo de herrajes eran habituales en cofres destinados a proteger bienes personales.
El interior es amplio y sin compartimentar, lo que confirma su función como arca de almacenaje principal dentro del mobiliario doméstico.