Esta escultura de la cabeza de Buda está tallada en madera con un acabado natural y rústico. Presenta detalles cuidadosamente esculpidos en el cabello y las facciones del rostro, transmitiendo serenidad y espiritualidad. La textura de la madera le da un aspecto antiguo y auténtico, ideal para decoración o prácticas de meditación. Su presencia aporta una sensación de calma y equilibrio, perfecta para espacios que buscan un toque zen.