«La pata de mi silla de cocina» titulada: "MIRADA A LA VIDA". Se puede ver en vertical o en horizontal y es una serie escultórica de madera imputrecible de iroco y pintada con cal que parte de lo cotidiano para alcanzar lo poético. Tomo como punto de partida un objeto ordinario y funcional: la típica silla de cocina, esa presencia silenciosa de cada día, humilde y olvidada. Pero no la representa entera: se enfoca en su pata, en ese perfil lateral que pasa desapercibido y que, sin embargo, sostiene toda la estructura.
A través del ensamblaje y el juego, se descompone y reconfigura esta silueta familiar hasta darle una nueva voz. Las esculturas emergen como criaturas híbridas, a medio camino entre el signo y la escultura abstracta. Cada pieza es una reinterpretación libre, a veces humorística, a veces poética, que parece preguntarse: ¿qué pasaría si un fragmento funcional dejara de obedecer a su propósito?
Las composiciones, lejos de buscar la simetría o la perfección, exploran el equilibrio inestable y el ritmo irregular, como si cada escultura estuviera descubriendo por sí misma su nueva identidad.
Obra firmada por el escultor Jean baptiste Van den Heede