"Sorprende la destreza con la que el autor logra reproducir los momentos históricos que le sirven de marco a cada una de sus historias; la imaginación que derrocha al narrarlas y la agilidad de esa narración, en la que se mezclan la realidad y la fantasía en una especie de juego irónico, vitalista y a ratos tétrico que, como dije al iniciar el comentario, entretiene, divierte, sorprende y, al mismo tiempo, ilustra a los lectores que, con el libro en la mano, contemplarán de manera distinta el que se considera el mejor edificio del Siglo de Oro valenciano."