En el momento en que me dispongo a dar esta obra a la imprenta siendo la convicción de que debo añadir este corto prefacio y ello a causa de una conversación interesantísima que ayer mismo oí en el tren una discusión que sostenían dos señoras al aprecer bien educadas y muy cultas acerca de la cuarta carta a Carolina que ellas leyeron en un número atrasado del Nash s Magazine hallado por casualidad en el hotel de Cannes en que se alojaban.