Durante los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, se le asigna la tarea de creación de puestos de observación de artillería en una zona estratégica a una compañía al mando del Capitán Erskine Cooney. Pero el Teniente Costa sabe que Cooney está al mando sólo por tener contactos importantes, por lo que tiene serias dudas sobre su capacidad para liderar el grupo.