No fueron los primeros mecheros de bolsillo que existieron, pero fueron los primeros encendedores de supervivencia en las trincheras de la Primera Guerra Mundial, ya que los propios soldados los fabricaban reciclando balas y el latón de las latas de comida y por eso se llamaron “Arte de Trinchera”.
Una de las características de estos mecheros es que tenían una rejilla rodeando la zona de la llama, no solo para hacerlos antiviento, sino para disimular la luz que emitía ya que más de un soldado cayó abatido a manos de un francotirador enemigo al encenderse un pitillo por la noche.
El que vendo es una réplica de los fabricados por la firma austriaca IMCO en la postguerra y está totalmente nueva y sin usar.
Dimensiones: 7,5 cm de largo (sin contar la cadena) y 2 cm en su parte más ancha.