Perfecto estado, como nuevo.
Gwen Dylan no es la chica que era. Murió una vez, pero no funcionó. Ahora, sus mejores amigos son una fantasma y un hombre terrier. Y tú que pensabas que tu vida era complicada.
Gwen no recuerda demasiado sobre su vida antes de morir, pero sabe que perderá la poca memoria que le queda si no consume cerebros frescos a menos una vez al mes. Así que, después de encontrar trabajo como sepulturera en Eugene, Oregón, su ciudad natal, se instala en una de las criptas. Después de todo, ¿qué mejor lugar para ocultarse a plena vista que en mitad de tu propio mercado al aire libre?