Rei Kiriyama sigue avanzando en los torneos de shogi mientras las relaciones que lo anclan al mundo —la familia Kawamoto, sus rivales, sus maestros— se vuelven cada vez más complejas y reveladoras. El volumen 16 ahonda en la madurez emocional de un joven que aprendió a vivir solo antes de aprender a vivir acompañado. Una lectura que no abandona: golpea despacio y deja huella.