Barry Allen se sienta en el banquillo: el héroe más rápido del mundo debe enfrentarse ahora a la justicia humana, donde la velocidad no sirve de nada. Una historia que pone a prueba la integridad de Flash más allá de los puños y los villanos, demostrando que ser un héroe de verdad también significa responder por tus actos. Un cómic imprescindible para descubrir la cara más personal y dramática del velocista escarlata.