Mimizuku sigue atrapada en el mundo de los demonios, pero su vínculo con el Rey de la Noche es cada vez más profundo e inexplicable. En este segundo volumen, los secretos que rodean a la niña se van desvelando entre sombras y una ternura que desafía lo oscuro. Una historia que engancha porque mezcla melancolía, misterio y una relación única entre dos seres que no deberían entenderse.