La batalla que Tetsuo libra en las sombras para proteger a su familia alcanza un nuevo punto de no retorno en este decimoctavo volumen. Las decisiones del pasado pesan sobre cada página y las consecuencias de actuar fuera de la ley empiezan a cobrar una factura imposible de ignorar. Un manga que no da respiro y que demuestra, una vez más, que el mayor héroe no siempre es el que lleva traje.