Las semillas de la ansiedad siguen creciendo en este cuarto volumen de la serie, explorando con honestidad y sensibilidad los miedos y las emociones que tantos jóvenes sienten pero no saben nombrar. Una historia que invita a parar, respirar y entender que lo que ocurre dentro de nosotros también merece atención y cuidado. Ideal para quienes buscan un cómic que hable de salud mental sin rodeos y con el corazón en la mano.