Tito Livio.
T. Liuii Patauini
Historiarum ab urbe condita :
Tomus tertius.
Lugd. Batavorum : ex Officina Elzeviriana, 1634.
Edicion de la valorada Oficina Elzeviriana. Encuadernación en plena piel, cortes al oro, 796, [16] pag. 12 x 8 cm.
Tito Livio (Patavium, 59 a. C.-Padua, 17 d. C.) fue un historiador romano que escribió una monumental historia del Estado romano en ciento cuarenta y dos libros (el Ab urbe condita), desde la legendaria llegada de Eneas a las costas del Lacio hasta la muerte del cuestor y pretor Druso el Mayor.
La obra de Livio Historia de Roma fue muy solicitada desde el momento de su publicación y lo siguió siendo durante los primeros años del imperio. Plinio el Joven relató que la celebridad de Livio estaba tan extendida que un hombre de Cádiz viajó a Roma con el único propósito de conocerlo. La obra de Livio fue una fuente para las obras posteriores de Aurelio Víctor, Casiodoro, Eutropio, Festo, Floro, Granio Liciniano y Orosio. Julio Obsecuente se sirvió de Livio, o de una fuente con acceso a Livio, para componer su De Prodigiis, un relato de los acontecimientos sobrenaturales ocurridos en Roma desde el consulado de Lucio Cornelio Escipión Asiático y Cayo Lelio hasta el de Paulo Fabio y Quinto Elio.
Tito Livio se transformó pronto en un clásico; en la Edad de Plata cosechó los elogios de Lucio Anneo Séneca, Marco Fabio Quintiliano y Plinio el Joven; Silio Itálico lo usó como fuente para su Punica y en el siglo II Floro resumió la obra de Livio en dos volúmenes. Apiano bebió de Livio en sus tratados Sobre Iberia y La guerra de Aníbal. Dion Casio y Amiano Marcelino lo imitaron.
Livio escribió durante el reinado de Augusto, que llegó al poder tras una guerra civil con generales y cónsules que decían defender la República romana, como Pompeyo. Patavium había sido partidario de Pompeyo. Para aclarar su estatus, el vencedor de la guerra civil, Octavio César, había querido tomar el título de Rómulo (el primer rey de Roma) pero al final aceptó la propuesta senatorial de Augusto. En lugar de abolir la república, adaptó ésta y sus instituciones al gobierno imperial.