La Kodak Camera Graffiti es una cámara analógica de formato 110 con un llamativo diseño característico de finales de los años 80. Muy sencilla de utilizar, incorpora objetivo de enfoque fijo y flash integrado, siendo una excelente opción para iniciarse en la fotografía analógica o para ampliar una colección de cámaras clásicas Kodak.
Compatible con cartuchos de película 110, permite disfrutar de la estética retro tan apreciada por los aficionados a la fotografía química.