Antes de los fotómetros de Selenio, se fabricaron exposímetros ópticos que no requieren pila ni célula fotoeléctrica (circa segundo cuarto del S. XX). Se levanta una plaquita blanca y se aprecia un espejo en el hueco, al mirar por el visor del lado opuesto, se aprecia una luminosidad con letras, cada cifra más oscura que la anterior; se consideraba el último número que el ojo conseguía distinguir. Con el disco mecánico se determinaba la velocidad y el diafragma. Va en su caja de cartón. Dimensiones: 69x46x28mm. Ver fotos que son parte de la descripción.