Cristo resucitado aparece en el centro, de pie sobre la tumba, con la mano derecha levantada en gesto de bendición.
Lleva un estandarte de la Resurrección, blanco, con la cruz dorada: es el símbolo de Cristo vencedor de la muerte.
A la derecha se encuentra el ángel sentado junto al sepulcro vacío, que anuncia a las mujeres que Cristo ha resucitado.
En primer plano aparecen las mujeres miróforas (las mujeres portadoras de mirra) que acudieron al sepulcro al amanecer.
Al fondo, en la montaña, se distinguen las tres cruces del Gólgota, recordando la Crucifixión.
El sepulcro abierto y las vendas son referencias al relato evangélico de la Resurrección.
Una característica interesante
Esta representación no es la composición bizantina tradicional de la Anastasis o Descenso de Cristo a los Infiernos, en la que Cristo aparece sacando a Adán y Eva del Hades. Aquí se representa más bien la Resurrección visible ante el sepulcro, una composición muy influida por la pintura religiosa occidental.
Medidas 63X47X2,5 cm.