El Imperio Romano dominó grandes extensiones del área mediterránea, interior de Europa, norte de África, etcétera, sometiendo a sus pueblos e imponiendo su cultura, heredada, en gran parte, de la griega. Los romanos lograron transformar la sociedad, la economía, la política y las costumbres de los pueblos que conquistaban, por eso, la huella de su paso aún se percibe en las lenguas, las comunicaciones, las ciudades y hasta en las leyes de muchas naciones actuales.
La historia de Roma está condicionada por el sistema educativo romano, en absoluto estático y por la estructura familiar. La educación romana es elitista, de marcado carácter aristocrático, se dirige a la población libre y se circunscribe al ámbito urbano. La familia, elemento esencial del ordenamiento social romano, gira en torno a diferentes niveles: aristocracia, pueblo llano, esclavos...
De la familia, de cómo era una casa, de la educación, de los juegos circenses, del coste de la vida, del precio del pan o del de los esclavos... de todo ello nos habla este libro que reconstruye la vida cotidiana en Roma.