El periodista con el seudónimo Antonio Salas se infiltra en un grupo de neonazis tras presenciar el asesinato de su compañero -quién, además, era su cuñado- en manos de uno de ellos, por el solo hecho de ser sudamericano. Dentro de la historia, se involucra con ellos y adopta su estética, llegando incluso a dar ideas para preservar la pureza de la raza , siendo muy bien aceptado por sus "pares".