Estamos ante uno de esos libros que cuanto más pasa el tiempo, más valor adquiere el contenido de sus páginas. Es muy antiguo y seguro que más de uno no sabrá de su existencia pero bien merece la pena dedicarle un buen rato a ojear su contenido. Se trata de una monografía publicada por el Instituto de Estudios Pirenaicos, la nº 106 concretamente, editada en Jaca en 1976 y cuyo autor es José María García-Ruíz. Sus páginas constituyen un completo resumen de la tesis doctoral que su autor leyó en la Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza un 21 de abril de 1975, la cual obtuvo la máxima calificación.
En su primera parte su autor nos habla sobre los modos de vida en el escenario pirenaico como son el funcionamiento de la sociedad tradicional como explicación a los movimientos migratorios posteriores, de la emigración prepirenaica y la ruptura de los equilibrios tradicionales o de la estructura de la población pirenaica. En una segunda parte se centra en los niveles de renta de esos habitantes pirenaicos, de la rentabilidad agrícola, de la ganadera, de la forestal o de una unidad de explotación eminentemente altoaragonesa como es la pardina.
Leyendo las páginas de este libro podremos comprobar cómo, con un método científico, lo que el conocimiento popular tantas veces nos ha manifestado. Las duras condiciones en las que les tocó vivir a muchas generaciones de altoaragoneses, fueron las que finalmente propiciaron la ruptura irreparable de unos esquemas que habían venido funcionando durante muchísimos decenios. El asentamiento progresivo de la industria en diferentes puntos de la provincia oscense acabó suponiendo un cambio de modelo en esa sociedad rural que implicó la pérdida de muchos elementos y la aparición de otros nuevos del todo. En esta páginas encontraremos la explicación a muchos de los cambios sufridos en el siglo XX y que tantas veces hemos escuchado en boca de gente mayor que ya no están entre nosotros.