Manuel Tagüeña Lacorte (1913-1971)
Testimonio de dos Guerras
México: Oasis, 1973 [1ª edición].
Magnífico ejemplar de la primera edición, que apareció póstuma, de un libro imprescindible para cuantos se interesan por la Guerra Civil española y sus protagonistas.
Entre éstos, son muchas las razones que llevan a destacar la figura de Tagüeña que, con sólo 24 años y empleo de teniente coronel (el máximo a que podían aspirar los militares procedentes de milicias), mandó las fuerzas del Ejército Popular de la República que participaron en la Batalla del Ebro. Perdida la guerra, marchó a la URSS para enseñar en la Academia militar Frunze con rango de coronel. Desde esa posición privilegiada, participó en la Segunda Guerra Mundial y fue testigo del estalinismo y sus crímenes. De ese modo, Tagüeña perdió la fe en el credo comunista e hizo lo posible por obtener un permiso para emigrar a México, lo que consiguió en 1955, tras residir primero en Yugoslavia, donde fue asesor militar de Tito, y luego en Checoslovaquia. Gracias a su formación como físico, matemático y médico, no tuvo problema para integrarse en la sociedad mexicana, aunque arrastraba la tristeza de quien estaba seguro de haber luchado por una causa equivocada. Su mujer, Carmen Parga, escribió unas memorias breves pero muy interesantes (y en algunos aspectos complementarias), que tituló Antes que acabe el día (1996). En 1970, el mismo año en que Tagüeña puso el punto final a este libro, viajó a España para ver a su madre y hermana acogiéndose a los beneficios del Decreto-ley firmado por el general Franco y publicado en el BOE del 1 de abril por el que se declaraban prescritos todos los delitos cometidos con anterioridad al 1 de abril de 1939. Un lúcido estudioso de la Guerra Civil, Fernando Calvo González-Regueral, ha dicho que el libro de Tagüeña debería ser de lectura obligatoria en bachillerato.