Lady Kathryn Grayson era una joven de la nobleza, preparada desde la cuna para un futuro previlegiado... hasta que su ambicioso tio decidio internarla en un asilo para enfermos mentales a fin de apoderarse de su fortuna. Kathryn logra introducirse en el carruaje de Lucien Montaine, marques de Litchfield, quien escucha su historia con incredulidad y recelo.