"He aqui una alquimista de la palabra.He aqui un mundo que es el mundo, no su version condensa la y banal, la version Readers Digest, expurgada de pasion e inquietud, aplanada y hueca, con que se nos alecciona desde la infancia para amputarnos la Vida y hacernos dociles, lobotomizadas unidades de produccion y consumo en un mundo ciego y esteril.Cada niño es el adulto que sera. Cada adulto es elniño que fue.Mareny es la niña creativa, curiosa, impertinente y magica que no se ha dejado domesticar. La clase de niña que, cuando algo la perturba, en lugar de cerrar los ojos los abre mas.Sus histories tienen Ia brevedad del placer o de laspequenas epifanias cotidianas, a menudo inexplicables y casi siempre incomodas, capaces de dar los mayores vuelcos a las existencias en lo que toda existencia tiene de provisional e irremediable. Paseen esa intensidad y al mismo tiempo la sutileza -que, segun la Teologia, es la capacidad del ""cuerpo glorioso"" de penetrar otros cuerpos- de la alquimista desnuda de prejuicios. Sabido es que el verdadero proposito de los alquimistas no era obtener oro a partir de metales vulgares sino recordar al mundo su orden verdadero, ese equilibrio extremadamente delicado que no proscribe la poesia, la fantasia, el sueño ni aun la locura y la muerte."