Le Réalisme es una obra fundamental de la crítica literaria y artística del siglo XIX en la que Champfleury sienta las bases teóricas del movimiento realista como una ruptura necesaria frente a los excesos idealistas del Romanticismo. A través de una recopilación de ensayos, manifiestos y cartas, el autor defiende acérrimamente una representación sincera, objetiva y sin adornos de la vida cotidiana y de las clases populares. El libro funciona como un manifiesto estético que aboga por la «verdad» en la obra de arte y literaria, sirviendo también como una plataforma de defensa para contemporáneos controvertidos como el pintor Gustave Courbet, y consolidando así los cimientos de una corriente que transformaría la trayectoria de la cultura moderna.