Las raíces de los celtas arrancan, a partir del II milenio a.C., en las culturas de la edad del bronce europeo. Citados por vez primera por Herodoto, que los sitúa en el Danubio. Durante el siglo V a.C. su ámbito se expandirá desde Asia Menor hasta las íslas Británicas, la Galia e Hispania, entre otros.
La cultura celta se desarrolló durante la edad del Bronce, como lo atestigua la cantidad de objetos en éste y otros metales. Éste objeto es un ejemplo.
La pieza procede de la costa del Mar Negro. Datada entre 600-400 a.C. Mide 24x18x18 mm y pesa sobre 7 gramos.
Características: premonetal de bronce en forma de campana.