Aleix Llull, 34 x 42'2 cm, tinta sobre papel. Composición sencilla, simple, pero delicada donde se representa la silueta del cuerpo desnudo de una mujer únicamente con la línea negra de contorno que delimita las formas. La mujer se presenta de espaldas al espectador, apoyándose en su brazo izquierdo y pierna derecha, dejando la pierna izquierda doblada y apoyada en el suelo. Parece ser que mira hacia el suelo, inclinando la cabeza hacia la misma dirección dejando al descubierto la nuca. La etapa más destacada de Llull es aquella en que sus obras denotan la clara influencia cubista, teniendo como referentes a artistas como Picasso y Juan Gris evidentes en obras como ''Cambrera'', ''Bodegón con uvas'' y ''Bodegón'', realizando sobre todo pinturas al óleo. También destacó como dibujante y experimentó con otras técnicas como la acuarela o la tinta china. La obra presenta evidentes marcas del paso del tiempo; presenta enmarcación.