Hurra! Los años de soledad han acabado. Ya llevo cuatro semanas y cinco días manteniendo una relación funcional con un hombre adulto, lo que demuestra que no siy una paria del amor como temía. Me siento de maravilla, como Gemima Goldsmith u otra recién casada parecida inaugurando con el velo puesto un hospital contra el cáncer mientras todo el mundo se la imagina en la cama con Imran Khan.