Obra para cuatro personajes. Lucía y Carmelo tienen la vida escrita. Una buena vida. Estática, en un pueblo donde nada parece alterarse. Pero a veces el aire no se mueve porque nadie suspira. Y el último suspiro de alguien basta para volver tu mundo del revés o para que caiga exactamente donde debería estar. Cuando Eusebio se marcha, cuando Cecilia y Rey llegan, cuando se sacude lo establecido y ya no sabes si estás. O dónde estás, en realidad. Capill ardiente es la siesta de verano en una casa con las ventanas abiertas; es el último día de vacaciones... y el primero.