CIRCULO CIEGO, su primera obra publicada, que obtuvo un accésit del Premio Adonais de 1972, se delinea claramente en una de las direcciones que la recentísima poesía española ha potenciado, esto es, un ensimismamiento que al hacerse palabra se manifiesta rico en matizaciones, impecablemente construido, no tan interior que elimine la visión muy subjetiva de la Naturaleza, en este caso con relumbres de paisaje del Sur. \nEl poeta asiste a su silencio, contempla estremecido lo que le rodea, indaga, inquieta y bellamente, en su ser y en el hecho de la vida. Es indudable que su modo de percibirla tiene alguna relación con la filosofía existencial de noche cerrada, pero a la que el amor da sentido. Así: querré dejar la sangre detenida; que hojas / caerán sobre la tierra / sobre su cuerpo contenido, / sobre el recuerdo donde te beso ahora todavía.\n La disposición sin fisuras de este poemario, donde sólo se inscribe el título general, revela obedecer a una misma tensión en que la exquisitez del lenguaje se corresponde a un pulso regularmente emocionado, respuesta a un impulso contemplativo y hondo.