En el tercer volumen de Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba, Tanjiro y Nezuko se enfrentan a dos de las "doce lunas demoníacas", el batallón de élite a las órdenes del temible Kibutsuji. Una de ellas utiliza poderosas balas como armas de ataque, mientras que la otra dirige su trayectoria mediante flechas invisibles. Con la ayuda de Tamayo y Yushiro, nuestros héroes logran salir victoriosos y obtienen información valiosa que podría ayudarles a seguir la pista de Kibutsuji.