El círculo de los escribas es una novela negra escrita por Romain Sardou, publicada en 2008 por la editorial Grijalbo. Esta obra se enmarca dentro del género de misterio y suspense, destacándose por su atmósfera inquietante y su trama llena de giros inesperados. La historia se desarrolla en el tranquilo pueblo de Concord, en New Hampshire, donde se descubren veinticuatro cadáveres de hombres y mujeres de diversas edades y razas, todos con un disparo certero en el corazón. La única conexión entre las víctimas es su devoción por un escritor de thrillers. El inspector local, Stu Sheridan, se asocia con Frank Franklin, un profesor universitario recién llegado a la Universidad de Durrisdeer, y con miembros de un club de lectura secreto para desentrañar el misterio detrás de estos asesinatos. La investigación se complica al descubrir que las muertes podrían estar relacionadas con una trampa literaria ideada por el asesino, lo que añade una capa de complejidad al caso. Los personajes principales, como el inspector Sheridan y el profesor Franklin, se desarrollan a lo largo de la novela, enfrentando sus propios dilemas personales mientras intentan resolver el caso. La atmósfera universitaria y la presencia de una sociedad literaria secreta aportan una dimensión intrigante a la trama, fusionando elementos de la vida académica con el suspense propio de una novela negra. El estilo narrativo de Sardou es cinematográfico y detallado, lo que permite al lector visualizar vívidamente las escenas y sumergirse en la tensión creciente de la investigación. La obra ha sido comparada con las de autores como Harlan Coben y Stephen King, destacando su capacidad para mantener al lector en vilo y sorprender con giros inesperados. Sin embargo, algunas críticas señalan que el desarrollo de la trama podría haber sido más profundo y que el final resulta algo predecible. En resumen, El círculo de los escribas es una novela negra que combina elementos de misterio, suspense y literatura, ofreciendo una trama intrigante y personajes complejos que mantienen al lector enganchado hasta la última página.