En 1962, el capitán Stanley Lord, retirado y alejado del mundo, escribe un diario destinado a su difunta esposa, recordando su vida marcada por el hundimiento del Titanic. Cincuenta años después de la tragedia, el recuerdo sigue perturbando al capitán, cuya reputación fue arruinada tras ser acusado de no haber salvado a las víctimas. En su testamento, Lord revela datos desconocidos, como la existencia de un tercer barco fantasma y un misterioso personaje llamado Phillwood que parecía saberlo todo sobre la catástrofe. ¿Pudo un solo hombre salvar la vida de más de 1500 personas?