El día de su investidura como presidente de la Generalitat de Cataluña, Antoni Capdevila recibe la noticia de la muerte de su padre, de quien se había distanciado hacía años. Esta novela explora temas de poder, humildad, dolor y la búsqueda de venganza, a través de la fuerza de las ideas y la importancia de las vidas individuales. Una obra que confirma a Jordi Cabré como uno de los nombres preeminentes de la nueva narrativa catalana.