Stanley Lambchop es un niño normal hasta que un tablón de anuncios le aplasta mientras duerme, dejándolo de medio centímetro de grosor. A pesar de su nueva forma, Stanley descubre que ser plano tiene sus ventajas. Puede deslizarse bajo las puertas cerradas, ayudar a su madre a recuperar un anillo caído a través de una rejilla y hasta viajar por correo a California. Pero el momento de gloria de Stanley llega cuando ayuda a detener a unos ladrones de arte en el museo local. Una historia divertida y entrañable sobre cómo ser diferente puede ser una ventaja.