Este libro de Martha Fernández explora la representación del Templo de Jerusalén en la Nueva España, analizando su influencia en la arquitectura y el arte colonial. A través de ilustraciones y un análisis profundo, la autora examina cómo este símbolo religioso fue interpretado y adaptado en el contexto cultural mexicano. La obra incluye referencias bibliográficas y un estudio detallado de la arquitectura eclesiástica en México durante el período colonial, ofreciendo una perspectiva única sobre la interacción entre la religión, el arte y la cultura en la Nueva España.