Este libro presenta numerosos testimonios que nos iluminan sobre un siglo de emigración africana en Francia, desde los tiradores senegaleses de la guerra de 1914-18 hasta los ocupantes ilegales de Cachan, expulsados ruidosamente en pleno verano de 2006. A menudo miserable pero también a veces muy rica, con un nivel cultural que va desde el analfabetismo hasta el doctorado, repartida en una veintena de nacionalidades y practicando las religiones más diversas, esta África en Francia múltiple y llena de paradojas se muestra aquí con una gran preocupación por la objetividad y un sesgo destinado a dar ante todo la palabra a los principales interesados. Que el lector encuentre en este libro argumentos para combatir los prejuicios racistas que dificultan nuestra sociedad.