Marta pierde su amuleto de la suerte justo antes de los exámenes finales y del examen en el conservatorio. Además, le ha salido acné y Pelayo ha dejado de hablarle. Marta está de muy mal humor y piensa que todo se debe a la pérdida de su amuleto. Como si fuera poco, ni sus hermanas ni sus amigas se esfuerzan por entenderla, y solo espera que todo se arregle en el campamento de verano. Esta es la divertida historia de una joven que atribuye su mala suerte a la pérdida de sus amuletos.