Cuentos policiales, costumbristas o fantásticos componen esta colección de placeres variados. En Marea de fervor, publicado en 1967, también el misterio aparece de modo sorprendente en medio de la rutina cotidiana, y Peyrou logra cuentos memorables, de los mejores en ese registro fantástico, en “Pudo haberme ocurrido” y “La fiesta”.