En 'Muerte a doscientos diez', la Brigada de Investigación dirigida por el sargento Joan Pons se enfrenta a un doble homicidio macabro. Los cadáveres de dos jóvenes estudiantes de policía, hermanas gemelas, aparecen en lo que parece ser una serie de crímenes rituales o satánicos. La investigación los lleva por un camino sin pruebas ni pistas, aumentando la presión y la alarma social. Carla Pons se infiltra, dando un giro inesperado a la trama.