Este libro analiza en profundidad los mitos y realidades del conflicto israelí-palestino, abordando tanto su dimensión histórica como política. El autor examina los clichés difundidos por la ideología sionista, desde el mito de "una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra" hasta las manipulaciones de la historia reciente de Israel. Se trata de una obra radical y rigurosa que cuestiona la interpretación dominante de momentos clave del conflicto.