Este libro explora la vida de San Juan de la Cruz en Ávila entre 1572 y 1577, donde sirvió como confesor y vicario en el Monasterio de la Encarnación. Se presenta como un homenaje en el IV centenario de su obra, ofreciendo una visión detallada de su tiempo en Ávila y su impacto en la comunidad religiosa. El autor, Nicolás González y González, ofrece un análisis profundo de este período crucial en la vida del santo.